
Ya estamos de nuevo en marcha. Con los primeros atisbos de la primavera, empiezan a asomar los brotes plantados este tiempo atrás por la asociación Malión para el desarrollo de la décimo segunda edición del Festival de Cuentos “en Úbeda se cuenta…”.
Este año el calendario parece casar perfectamente con el espíritu inquieto y un tanto mágico que vertebra el encuentro, porque las actividades comenzarán la misma noche de San Juan, el 23 de Junio de 2011, y continuarán hasta el sábado 25.
El Festival cuenta, como suele ser habitual, con el apoyo del Ayuntamiento de Úbeda, así como de un buen puñado de instituciones y empresas privadas que ponen su granito de arena para que, incluso en tiempos algo difíciles como los que atravesamos, puedan seguir llegando oleadas de cuentos a caballo de algunas de las mejores voces de la Narración Oral actual. Ya os informaremos de quienes son, porque merece la pena conocerlas.
Muy pronto sabremos también quién será el Miembro de Honor de este año, una figura con la que la Asociación quiere manifestar su agradecimiento a Narradores y Narradoras que han apoyado este Festival desde su comienzo, aportando algo más que historias para el desarrollo del mismo. El año pasado este reconocimiento fue para uno de los más queridos por el público, el malagueño afincado en Sevilla Pepepérez.
También hay previsto un pequeño homenaje a Ilda Fava, actriz argentina fallecida recientemente, que fue el germen iniciador de la Asociación que impulsa el Festival.




Un cubano de toda la vida (la suya) que por azar se hizo manchego desde hace un tiempo, el mismo que trata de vivir del cuento lo más dignamente que permite la expresión y no morir en el intento.Su vocación fueron siempre las palabras y desde hace catorce años cuenta y lo ha hecho en casi todo el territorio español, en Cuba, Venezuela, Costa Rica, Colombia, Francia, Túnez y Maruecos y para todos los públicos y edades y en bares, cafés, plazas, colegios, bibliotecas y...en cualquier sitio donde esté la oreja imprescindible para que el cuento se haga memoria común y viva, definitivamente.