sábado, 2 de junio de 2012
JUAN IGNACIO PÉREZ PALOMARES SERÁ EL PRÓXIMO “MIEMBRO DE HONOR” DEL FESTIVAL DE CUENTOS
martes, 22 de mayo de 2012
Mientras llegan las noticias...
... acerca de la próxima edición de "en Úbeda se cuenta...", os ofrecemos, como es costumbre, este pequeño aperitivo-resumen que nos preparó Lucas en su día, con algunas imágenes que recuperan momentos de la edición del 2011.
Pronto, muy pronto, os contaremos cosas sobre el Miembro de Honor de este año, podréis ver el estupendo cartel que nos ha diseñado Guridi y conoceréis la programación completa de actividades.
jueves, 23 de junio de 2011
Y para la animación de Plaza en Plaza...
se forma a finales del año dos mil en Granada,
Este año nuevamente regresamos a Úbeda, dentro de festival "En Úbeda se cuenta", para nosotros que ya asistimos en su última edición, una de las iniciativas más hermosas en las que hemos podido participar en los muchos años de Yera teatro como compañia profesional . No solo por la belleza de los espacios urbanos en los que se desarrolla, sino por el equipo organizador y el público, que nos hicieron sentir desde el primer minuto, que estábamos entre verdaderos amigos.
En Yera Teatro siempre hemos tenido como campo de operaciones el teatro de calle y los títeres, ya que entendemos que son lenguajes vivos y directos para trabajar con un público no siempre propenso a visitar salas dee teatro.
En este tiempo hemos conseguido una muy buena acogida de público y crítica en los centenares de lugares donde hemos trabajado.
Por otra parte hemos sido incluidos activamente en circuitos oficiales de teatro, tales como los de las diputaciones de buena parte de Andalucía, al igual que en el Catálogo de Compañías de Teatro Profesional Andaluz.
Yera Teatro ha organizado espectáculos adaptados para niños invidentes, para la ONCE.
Así mismo, Yera Teatro diseña y ejecuta campañas culturales para empresas privadas como El Corte Inglés.
La presencia de Yera Teatro en festivales, jornadas escolares y muestras de teatro es extensa, consiguiendo que esto sea algo habitual en nuestras temporadas de trabajo.
... y con ellos (II).
martes, 21 de junio de 2011
Y también contaremos con ellos..(I)
El mío es un buen trabajo. Llevo ya unos cuantos años en esta tarea de contar cuentos para todo tipo de públicos y en cualquier espacio donde se pueda escuchar. Estoy convencido de que escuchar cuentos puede ser una experiencia que no es comparable a ninguna otra.
Me gusta pensar que los libros son los lugares donde esos cuentos descansan, sumidos en un sueño que puede durar muchísimo tiempo, y que las personas que nos dedicamos a contarlos, los sacamos de su reposo y los lanzamos al aire, para que vuelen de nuevo. Los cuentos de tradición oral precisan de la palabra hablada para permanecer vivos, porque viven en la voz. Necesitan voces y oídos que les den vida, porque nacieron así. Sí, es un buen trabajo.

Arturo Abad es una persona de esas con pulgar oponible y pelo en la cabeza. Sabe mantenerse de pie en casi todas las ocasiones en las que no está tumbado y suele decir cosas como ¡Hola! cuando se encuentra con otro ser humano. Escribe sus propias historias para ahorrarse el trabajo de aprenderlas y las adereza con humor y ternura siguiendo una receta que aprendió de narradores tiernos y divertidos. Dicen que se hizo cuentacuentos para hacer felices a los niños, pero no es cierto. Se hizo cuentacuentos para ser feliz él, y si alguien más se alegra, pues mejor.
Nació en Canarias pero habita en Granada, ciudad con la que actualmente mantiene una relación sentimental.
Ha publicado tres libros: Taller de Corazones y Zimbo con la editorial OQO y Ocurrió en una Burbuja con la editorial Hipalage
Le gusta el sonido que hacen las manzanas al caer sobre las manos, buscar dibujos en las manchas de las paredes y estornudar cuando tiene frío. Además, tiene una abuela por parte de madre que está completamente convencida de que es un chico encantador.

lunes, 20 de junio de 2011
En esta edición, contaremos con ellas...
Nació a la edad de seis años cuando terminó de leer su primer libro. Desde ese día su edad se ha ido adaptando hasta hacerla sentir contemporánea de todo el mundo.
Resulta difícil decir algo sobre ella salvo que siempre está a medio camino: ni niña ni adulta, ni gorda ni flaca, ni rubia ni morena, ni india ni vaquera, ni de aquí ni de allí, una salvaje apacible, entre el polvo del viaje y la modorra de una butaca vieja, unas veces con la palabra en la boca, otra con la música...
Cuentacuentos, artista plástica y profesora de Educación Plástica y Visual en un instituto. Ante todo persona y mortal (solo faltaba).
Digamos que en primer lugar nací, y hasta ahora. Estudié arquitectura, comencé a pintar a los 18 años y me formé como escultora cuando terminé mi formación de arquitecta. En 1997 empecé a contar cuentos por causalidades de la vida con la intensa sensación de que le daba nombre a algo que llevaba haciendo toda la vida. He participado en diferentes festivales como la Maratón de Cuentos de Guadalajara, Un riu de contes, Un Madrid de cuento o Extrecuento.
Actualmente resido en Extremadura, donde intento que la docencia se nutra de los cuentos y la plástica, la plástica de los cuentos y la docencia y los cuentos… (es fácil)
EUGENIA MANZANERA

Había una vez una niña que tenía una capa roja y una cesta. Su madre no le llenó la cesta de ricos manjares porque no tenía abuela a quien visitar. Pero ella paseaba por el bosque y recogía lo que le gustaba, lo que le motivaba, lo que le emocionaba e incluso hasta lo que le asqueaba…y todo iba… a la cesta. Le divertía recorrer el bosque en busca de tesoros aunque a veces hacía frío y un lobo siempre acechaba a los paseantes. Y llegó el día, el día siempre llega, en que aquel lobo le cortó el paso. El miedo la paralizó pero intuitivamente tuvo una idea, sacó todo lo que tenía en la cesta, todo lo que había ido recolectando en sus paseos boscosos y se lo mostró al lobo. El lobo no se la comió, se sentó y la escuchó.
Tal vez algún día corra con los lobos o se quede para siempre recogiendo cosas del bosque…lo que sé es que el lobo ya no se la comerá porque tiene algo que contar.
